Factoría Urbana


Factoría Urbana surge de la necesidad de construir un espacio de formación y creación artística destinado a la población joven de Polígono Sur y de otros barrios de la ciudad, en el que poder relacionarse libremente y difuminar las barreras que separan a los jóvenes de ambos lados de esta frontera psicológica.

Además de facilitar un lugar de encuentro entre jóvenes de la ciudad, el objetivo general de Factoría Urbana es promover el intercambio entre artistas consolidados de la escena urbana de la ciudad con jóvenes creativos de los barrios de la periferia y abrir el abanico a distintas formas de expresión artística entre los vecinos y vecinas.

El interés por la cultura urbana contemporánea entre los jóvenes de estos barrios es manifiesto, y sin embargo este tipo de cultura musical y artística carece de un equipamiento público que la acoja y represente en Sevilla.

Edición 2022

En esta edición, Factoría Cultural ha propuesto cuatro jornadas que promueven la cultura urbana de las periferias con exhibiciones de grafitis, breakdance, batallas de gallos y conciertos de hip-hop, que han llenado todos los sábados de octubre las calles de Polígono Sur, Polígono Norte, Tres Barrios y Torreblanca de exhibiciones de grafitis, breakdance, conciertos de hip-hop y concursos de freestyle.

Se han desarrollado cuatro jams urbanas en espacios públicos de cada zona, en las que reconocidos creadores locales de estas disciplinas, como Albertinto en el caso del grafiti, el grupo Sevilla City Breakers en el breakdance, el colectivo Zona Cero de freestyle y Polakoteka en materia musical, plantearon actividades abiertas y gratuitas para todos los públicos.

La iniciativa, que nace en el marco de las estrategias del servicio de mediación cultural que el ICAS pone en marcha desde Factoría Cultural, pretende, con una apuesta por el apoyo a la escena local, incrementar las posibilidades creativas y de autorrepresentación en estos barrios periféricos a través de distintas disciplinas artísticas, trabajando en este caso con la participación directa de agentes, entidades e iniciativas culturales en torno a la cultura urbana.  

 

Edición 2020

A partir de esta primera experiencia, desde Factoría Cultural se vio la necesidad de redirigir este proyecto de creación joven hacia la construcción de un proceso de trabajo estable en torno a un concepto más amplio de cultura urbana, entendida como un espacio vivencial heterogéneo, dinámico y abierto a nuevas tendencias. Este proceso de trabajo tiene que configurarse desde los intereses y necesidades de los jóvenes, y para ello el papel de Factoría Cultural debe ser de escucha y apoyo, facilitando estímulos y propiciando una toma de decisiones directa por parte de los propios jóvenes. 

La segunda edición apostó por facilitar recursos y herramientas para la creación de letras y la interpretación de diversos estilos pertenecientes a la música urbana (hip hop, rap, trap, etc.) a la vez que se capacita a los participantes para la construcción colectiva de un discurso emancipador acerca de Las Tres Mil Viviendas.

El rapero Haze fue el encargado de guiar el taller de creación de letras de rap. Las sesiones tuvieron una periodicidad de una vez al mes en el que los jóvenes reflexionaron sobre temas como el dinero, la libertad o la resiliencia para escribir sus letras. Algunos de los participantes han ido subiendo a las redes sociales sus canciones propias.


Edición 2019

La primera fase del proyecto, que tuvo lugar entre enero y mayo de 2019, se planteaba como un programa de formación impartido por artistas de prestigio de la escena urbana española que ejercían de reclamo para atraer a los jóvenes a un espacio en el que satisfacer sus intereses musicales.

Se realizaron talleres de creación de letras y de creación de bases musicales a cargo de Triple XXX, Pedro Ladroga, Haze, Vicky Giráldez, Original Elías, Poetas Sureños, Negro Jari (letras); Doc Diamond, BSN Posse, Dj Astrophonik, Moncho Chavea, The New Boyz y Manul (bases).

Los 140 jóvenes participantes de las cinco sesiones realizadas pudieron trabajar de manera muy directa, práctica y cercana, y aplicar y compartir los conocimientos adquiridos en un espacio distendido de manera muy natural y orgánica. La experiencia fue positiva, aunque se mostró evidente que no pasaba de ser una primera toma de contacto. Había que ampliar y seguir profundizando en ese espacio de relación entre jóvenes a través del arte.

 

Esta edición estuvo organizada por: Factoría Cultural.

Con la colaboración de: Fundación SGAE, Telegrama y Negro Jari.